LA EVIDENCIA DE LAS POSIBILIDADES
SEMINARIO ENERO 2004
Teníamos frente a nosotros una nueva
octava: el Seminario Internacional del Grupo Dominicano, que siempre celebramos
en enero, y que este año estaba dedicado al conocimiento de los Cuatro Profetas
(Mahoma, Buda, Lama y Cristo), y los Impulsos Sagrados (Esperanza, Aceptación,
Fe y Amor) y su práctica. También trabajamos con las Ciudades Sagradas:
Jerusalén, Meca, Lasha y Benares.
Alrededor de 60 personas nos íbamos iban a reunir durante 10 días para
compartir una propósito común: el Trabajo.
Como siempre, un programa que
abarcaba 15 horas en cada jornada: desde las 7:00 AM hasta las 10:00 pm: ejercicio de la mañana, desayuno, lecturas,
movimientos, trabajo práctico, prácticas de zikr,
comida, pequeños grupos, grupos de trabajo, zikr,
exposiciones de temas, cena, etcétera.
El Seminario había sido preparado a
través del Ejercicio de la Mañana durante dos meses. Empezábamos a destilar,
gota a gota, el sabor de lo que estaba por llegar. Y lo que estaba por llegar
era la evidencia de las grandes posibilidades que se producen con el trabajo en
grupo: más energía, más conocimiento, más inteligencia. Y después más Amor, más
Fe, más Esperanza y más Aceptación. Y la absoluta certeza de que tenemos una
misión que cumplir y una deuda que pagar. Y de que no estamos solos.
Algunos de los participantes en el
Seminario han querido compartir sus experiencias. A continuación, algunos
extractos de sus escritos.
Encuentro
En el implacable tiempo que se
escapa,
el vernos despiertos es más
que promesa.
Avanzamos al amparo de una brisa
ligera.
Uno, seis, doce,
veinticuatro....UNO.
Empapados de aromas que recuerdan Tu
perfume,
Colmados de vida, embriagados de
ahora.
¡Qué no te entregaremos al verte
llegar!
Quizá has llegado
ya, susurrando de cada cual su nombre
sólo para allanarnos y darnos de
Ti a probar.
O es posible que aún leves de danzar
iniciemos el viaje,
comprendamos los signos, alargando el
abrazo, sin más.
Calor, quietud y
calma han rodeado estas almas
y hoy al fin sin temor ha
salido el corazón al encuentro
de su razón primera, de su
luz, de su todo,
Aquel que de tanto
extrañar se había vuelto nostalgia
y hoy nos muestra que habita
y que muy dentro espera.
N.
______________________________
“Cuando lo extraordinario se hace
normal y lo inesperado está ocurriendo continuamente (aun y cuando no lo
estemos esperando), un plano superior de respiración y movimiento es alcanzado
por todos simultáneamente. Operar en este nivel las 24 del día por nueve días
(y más allá) es maravilloso y extraño aunque al mismo tiempo concuerda
completamente y se ajusta. Es aquí donde debemos estar. Es aquí donde empieza
nuestro verdadero hogar. Veo detenidamente cómo todos nosotros llegamos a este
lugar y moramos aquí en una especie de tranquilidad perfecta y gozo real. Los
que parten antes de los nueve días deben salir con un acto de total voluntad.
Nuestras comprensiones personales de LA
ESPERANZA, LA ACEPTACIÓN, LA FE, EL AMOR Y ÉL empiezan a resquebrajarse y a
revelarse a sí mismas por lo que verdaderamente son. Por lo que realmente son en la Realidad. Nuestro Ser
sintonizándose a esta frecuencia, a esta vibración de conexión con nosotros
entre sí y con ÉL, EL AMADO. Al
convertirnos en ESPERANZA y LA ESPERANZA
convertirse en nosotros, al viajar a través de LA ACEPTACIÓN y LA FE
para aproximarnos a este AMO; este AMOR
del cual sólo empezamos a tener un sabor, nos tranquiliza en un mismo corazón
que ni siquiera sabíamos que teníamos. Llegamos a ser AMADOS”.
J.
________________________________
“Algunas clases de Movimientos
fueron puro esfuerzo para la mayoría del Grupo Belcutassi
y otras abundantes de satisfacción y logros. La fuerza
y unidad del trabajo de grupo estuvo muy presente manteniendo el
esfuerzo vivo y fuerte (especialmente en algunos de los intrincados movimientos
para los pies, que personalmente me frustraban). El resultado final, la
presentación de "Los cuatro profetas", fue una experiencia
fuera del tiempo y el espacio. Sentí como si todo el grupo estaba pulsando unido
en la Eternidad”.
A.
________________________________
“Pienso en esa energía, la cual debe
de impulsar un deseo lo suficientemente fuerte para crear eso que anhela. Y veo
que no pude haber sido yo. Tomó mucho
más que eso. Tomó que todos deseáramos vivir esa experiencia de “amor” con
tantas ganas que lo hicimos una realidad. Nos pidió lo que necesitaba de
nosotros y escogimos regalarlo o
quedarnos con él. A pesar de que pudo
haber sido breve todos sentimos ese “algo” y lo compartimos el uno con el otro
porque el dolor de dar no era tan grande
y mucho menor que el amor que nos llenaba. Hay algo aquí, entre nosotros, fuera
de lo mundano, que permite que creamos en experiencia. Por esto estoy
profundamente agradecida”.
S.
________________________________
“Durante el seminario y después he
oído descripciones de las grandes y
pequeñas experiencias de las participantes. La gente habla de que se sienten
más cerca de Dios, más cerca de los demás o más cerca de ellas mismas. A veces
las experiencias de las que ellos hablan han tenido que ver con el sentido de
unión entre los participantes o un mejor entendimiento de cosas previamente no
entendidas. Pues para mí el seminario fue una experiencia que es mejor dejar
sin definir, solamente dejarlo ser. Sería un error tratar de hacer una
comparición entre antes y después del seminario, o tratar de compararlo con
cualquier otra cosa. Prefiero simplemente continuar con el sentido profundo que
el seminario me dejó, más seguro que nunca de que estoy moviéndome en la dirección
correcta”.
K.
_________________________________
“El seminario ha sido un viaje hacia
lo más profundo de mi ser, donde las emociones y sensaciones experimentadas
fueron en un tiempo tan conocidas que me resulta imposible creer que las
olvidé. El darme cuenta de que no estoy sola ha sido la mayor alegría que he
recibido en toda mi vida, y esto me ha hecho comprender porqué a cada momento
tengo que pedir perdón”.
T.
__________________________________
“Para mí, hablar del Zikr es hablar
de mi relación con Dios y hablar de Dios es hablar del Amor. Poder siquiera mencionar las palabras “Dios”
y “Amor” ha sido todo un proceso, y lo hago con humildad y vergüenza porque me
siento muy pequeña ante la grandeza de lo que ellas representan. Es Zikr es una
caja de sorpresas. Cada uno es diferente
del otro y no vale de nada intentar reproducirlo.
Sentí que, de todas las actividades
que teníamos, la que verdaderamente nos unía, en la que estábamos más cerca -y
no hablo de cercanía física-, era el Zikr.
Llegué a sentir que realmente éramos uno sólo, uno sólo compartiendo lo
que se nos ofrecía y que, a la vez, nos permitía dar. Algunas veces era Amor y
Compasión, otras veces Alegría y otras una Fuerza increíble. Confío en que, aunque las palabras no
expliquen con exactitud lo que ocurría en mi interior, ustedes sabrán buscar el
significado en su propia experiencia.
Una vez más he comprobado que, por
una parte, nada viene por casualidad y son como
eslabones que se van uniendo; un acontecimiento no sucede de manera aislada,
sucede porque uno anterior hizo posible que llegaras ahí y a la vez es la
preparación de alguno que vendrá. Y, por
otra parte, que muchas veces la comprensión llega cuando estamos listos para
recibirla”.
Estoy agradecida de Dios y de cada
uno de ustedes por hacer posible que esta experiencia tocara tan profundamente
mi corazón y privilegiada, además, de que me tocara contarla”.