Extracto de “LA
CUARESMA”
Por Pierre Elliot
El propósito de la Cuaresma no
es principalmente conmemorar el ayuno de 40 días que Cristo realizó en el
desierto, al cual siguió inmediatamente su bautizo. En la iglesia antigua la Cuaresma era sobre
todas las cosas un periodo de entrenamiento espiritual e instrucción que
presidía la iniciación en los misterios cristianos por medio del sacramento del
bautismo.
El tiempo apropiado para la
iniciación era la víspera del Sábado de Gloria, porque el Domingo de
Resurrección es la fiesta más grande de todo el año para los cristianos; las
Navidades son sólo el comienzo. Antes de que los cristianos adoptaran la
práctica general del bautizo infantil, la iniciación en los misterios
cristianos tenía una tremenda solemnidad, que envolvía disciplinas
preliminares, pruebas y hasta exorcismos de la clase más seria. Porque en este aspecto, como en muchos otros,
el Cristianismo estaba siguiendo el
patrón de otros grandes cultos de misterio del mundo greco-romano. En aquellos
días la misa era un misterio y no una actividad que estuviera abierta al
público.
El ritual estaba dividido, como
está dividido en la Iglesia Ortodoxa y en algunas iglesias cristianas, en dos
partes: la misa de los catecúmenos y la misa de los creyentes. Los catecúmenos eran aquellos que tenían que
atravesar por la preparación y, como todavía no habían sido iniciados, sólo se
les permitía asistir a la primera parte o parte introductoria de la misa. De
hecho, el oficiante dice: “Dejen que los catecúmenos se vayan”. La obligación de los guardias de las puertas
era asegurarse de que ninguna persona no iniciada permaneciera en la iglesia.
Creo que esta costumbre
prevaleció mientras los cristianos eran minoría en la sociedad, pero
desapareció cuando el Cristianismo fue adoptado
como la religión del Estado o cuando la sociedad se hizo mayormente
cristiana. Aunque la Cuaresma era en principio un tiempo de preparación para
los catecúmenos antes de su bautizo, el periodo de los 40 días se convirtió en
un tiempo dedicado al ayuno y la abstinencia, tanto para los penitentes como
para los creyentes.
El ayuno mismo consistía en
actos especiales de piedad así como en la abstención de comer carne animal.
Carne animal significa sangre -en los simbolismos cristianos y hebreos se
identifica la sangre con el principio de la vida- y la abstención de ingerir
alimento que contenga carne se realiza en rememoración del derramamiento de la
sangre de Cristo, que simbólicamente significa el verter la vida divina a la
naturaleza humana.
En el presente, sin embargo, las
observaciones penitenciales de la iglesia han cambiado y se han convertido en
una práctica sentimental en vez de estar rodeadas de una atmósfera espiritual:
expresan alguna clase de remordimiento en vez de expresar lo que podría
llamarse "metanoia" o transformación de la
cual habla La Filocalia. Mientras el orgullo y el
amor de sí (la señorita vanidad y el señor amor propio) estén bajo la mayoría de los comportamientos
humanos, el introducir remordimiento no es en ningún sentido una cura para el
pecado y el egoísmo.
¿Cómo debemos tomar el tiempo de
Cuaresma, el cual fue llamado por los cristianos como un tiempo de penitencias,
ayunos y vigilia? Digo fue llamado como podría habernos recordado muy bien el
señor Gurdjieff, porque para la mayoría de la gente la Cuaresma será una
estación en la cual se formalizan una cuantas prácticas penitentes, medio
comprendidas y asumidas sin ningún interés, y en la cual para algunos será una
ocasión para dejar de comer dulces o chocolates.
Existe sin embargo
un aspecto paradójico de la Cuaresma que podría ser un medio que tenemos
disponible para vernos a nosotros mismos, realmente ver lo que somos, una
aceptación de la condición actual de lo que somos. Si uno hace esto profundamente,
la aceptación de la realidad y el abandono del peso de la ilusión trae una
clase especial de recompensa y alegría.